Yure

ENSALADA MEDITERRÁNEA

 

 

Cuando sobra ensalada, porque tú no comes conmigo, el vinagre se pone malo y estropea las verduras. Cuando inconscientemente parto tomate para dos y le echo el aceite por encima sé que se va a poner malo en la nevera, pero aún así lo arreglo y lo preparo con esmero, y me miento por un instante y me prohíbo pensar que tú no estás en el comedor, esperándome. Esa sonrisa con olor a lechuga me inunda los ojos, y por un momento me siento alegre y con olor a verano y a ti. Recién cortada, en el cuenco, está preciosa. Los colores se entremezclan gritándole al mundo que están vivos, y yo quiero gritar con ellos. Así que me encamino al comedor, y justo antes de cruzar el umbral me da un vuelco el corazón, como siempre que te voy a ver. El pulso se me dispara y me siento tremendamente excitada, me gustas tanto... Pero entonces cruzo la puerta, y veo la sala vacía, y me sirvo la ensalada y sobra la mitad (tu mitad). Así que el ánimo se me espachurra, como la ensalada con el vinagre, y me dirijo a la cocina. Abro el cubo de basura y vuelco en él mis esperanzas, sentimientos y tu parte de lechuga.

Comentarios

te felicito escribes bien al menos a mi me a gustado muchisimo que ensalada tan vacia me encanta ese tipo de estilo en q escribes

No sabes cuanto bien me ha hecho leerte, como te dije me gusta mucho esa manera de llevar las letras, y es que casi me siento como tu hechando todo lo que podrias sentir junto con la mitad de la lechuga en la basura

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