Yure

ESPERA

 

Ansiedad.


Ansia de ti, de tu boca. De tus dientes que me devoren, benditos mordiscos que claven sus incisivos en mí y recorran mi carne. Ansia de tu lengua lamiéndome, de tu saliva lubricándome. Ansia de tus dedos taladrándome, de tu aliento en mi oído. Necesidad de tu piel frotando la mía, una y otra vez. Obsesión con tu lúbrico y pétreo falo que horade mis entrañas. Pienso en ti, de manera irracional. Te busco con la lengua, inconscientemente chupo mis labios, muerdo mi dedo, lo huelo para percibir el aroma de la piel, del calor corporal. Vuelvo a pasar, libidinosa, la lengua sobre ellos. Los muerdo, noto cómo la sangre se activa. Mi cuerpo ruge desesperado, gritando tu nombre, y no puedo más. Se me nubla la vista: deseo tus uñas sobre mis hombros, tu peso aprisionándome. Tengo demasiado calor, estoy demasiado sola, tengo demasiadas ganas de ti. El tiempo se hace eterno, y esas malditas agujas del reloj hacen que la humedad que se desliza por mis piernas se convierta en una tortura. No puedo aguantar más, se va a dar cuenta todo el mundo, inconscientemente me he empezado a balancear adelante y atrás; ya no puedo más, solo una breve, una minúscula escapadita al baño...

 

 

Yure. 3-1-08.

Comentarios

Hola, Soriana. Saludos de un anadaluz perdido en Castilla... me ha encantado tu post, lo entiendo y, en parte, lo comparto, aunque no habría sabido exteriorizarlo nunca como tú. Sigue escribiendo, un abrazo laaaargo y cálido.

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