ESPIRAL
Al sol de los belgas.
Placer. tu piel que se activa. Tus dedos recorriendo mi espalda, mis nalgas, mis piernas, y tú y yo en un infinito dibujo de caminos, trazo de mapas ilegible que solo tú y yo sabemos leer, que solamente juntos podemos caminar.
Una eternidad a tu lado, pegada a ti, dentro de ti. Y nos convertimos en serpientes de sinuosos retorcimientos, en creadores de deliciosas arquitecturas efímeras que se rompen en el culmen de nuestra sublimación. Como un cristal, como una copa de vino que se rompe y se derrama, deliciosamente juntos, deliciosamente solos, en la espiral de nuestros sentidos.
16-02-08. Tren Brujas-Bruselas.

